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miércoles, 10 de abril de 2013

Votar por Maduro

Todo gobierno tiene detractores y seguidores. El gobierno de Chávez no es la excepción. En ese sentido, la política no es muy distinta a cualquier deporte. Algunos siguen al Caracas, otros al Magallanes, otros tantos a La Guaira. Sin embargo, las decisiones en política no se pueden hacer de la misma manera que se toman cuando se es fanático de un equipo. En política, las pasiones y las tradiciones deben ponerse a un lado y las decisiones deben tomarse con mucho cuidado.

Escoger a un Presidente debería ser un asunto tan serio como escoger a la persona con la que uno va a casarse. Cuando se toma una decisión de ese tipo se deben considerar todos los elementos. Se debe ponderar lo bueno junto con lo malo.

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Para muchos seguidores del chavismo, votar por Maduro es cumplir con la última voluntad de Chávez. Significa respaldar las misiones, como Barrio Adentro, Milagro, Robinson, Sucre, Mercal, así como obras de envergadura como el puente sobre el río Orinoco y el ferrocarril a Valles del Tuy. Votar por Maduro también es respaldar la Gran Misión Vivienda y los demás programas sociales que - según sus palabras - dan una vida digna al pueblo venezolano.

Con gusto votaría por un gobierno que promueva programas para aliviar la pobreza. Podría votar por un gobierno que impulse la masificación de la educación. Podría votar por un gobierno que construya ferrocarriles, líneas de Metro y puentes. Podría votar por la cara bonita de la revolución bolivariana.

Pero no. No lo haré. Porque para tomar una decisión tan importante como elegir a un Presidente hay que ver las dos caras de la moneda. Ver lo bueno y lo malos.

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Votar por Maduro significa apoyar la gestión de las personas responsables de la escasez, la inflación, los apagones y la inseguridad. Problemas que nos toca sufrir a todos. Problemas no son producto de mi imaginación ociosa, ni mucho menos son causados por una iguana o algún otro enemigo imaginario.

Votar por Maduro es dar un espaldarazo a la Lista Tascón y  al Programa Maisanta, mecanismos de discriminación infames que siguen vigentes en Venezuela. Es insólito tener que explicar que TODO tipo de discriminación es mala, sin importar si se trata de discriminación basada en color de piel, clase social, opiniones políticas o creencias religiosas.

Votar por Maduro es darle el visto bueno a gente como Mario Silva, que cuenta con el apoyo del chavismo para insultar, difamar y sembrar el odio, además de aprovecharse del apoyo gubernamental para cometer crímenes como la divulagción de conversaciones privadas obtenidas ilegalmente en un canal del estado.

Votar por Maduro es darle luz verde a grupos armados como La Piedrita o el colectivo Alexis Vive. Es darle carta blanca a matones como Valentín Santana o los amigos de Juan Barreto. Es aceptar que en Venezuela la justicia no importa y que la verdadera ley la imponen los malandros.

Votar por Maduro es apoyar la corrupción y abuso de poder. Es apoyar una Fiscalía General y una Contraloría General que se hacen la vista gorda mientras los amigos del gobierno roban a manos llenas. Algunos ejemplos de está práctica: Plan Bolívar 2000 (Cruz Weffer),  CAAEZ (Antonio Albarrán), ABAN Pearl (Directiva de PDVSA), Pudreval (Directiva de PDVSA).

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Qué las cosas estaban mal en la cuarta? Por supuesto! Pero ahora están igualmente mal o incluso peor. Pero nadie está exigiendo el retorno de los malvados CAP o a Caldera a Miraflores. Esos definitivamente "No Volverán" del más allá. Además, eso del conformismo se me da mal. Yo quiero que las cosas mejoren.

No puedo hacerme la vista gorda ante la corrupción y el abuso de poder de la Nomenklatura chavista. No puedo dejar en manos de gente incompetente y corrupta la alimentación, la salud o la seguridad de mi familia. No puedo dar mi voto a un gobierno que en lugar de resolver los problemas de desabastecimiento, inseguridad e inflación, vive en la permanente búsqueda de enemigos imaginarios y de excusas para su ocultar su incompetencia. No puedo votar por gente que promueve la discriminación de un grupo de ciudadanos.Y no puedo dejar que los malandros sean los que manden.

Como ciudadano, yo quiero soluciones a mis problemas. Quiero paz. Quiero justicia.  Luego de 14 años de gobierno chavista, es claro que ellos no me pueden ofrecer nada de eso. Y la única opción que tengo para salir de este gobierno es Capriles.

Entiendo que mucha gente sienta desconfianza por Capriles. Tampoco es santo de mi devoción. Pero como dice la expresión, no se debe permitir que lo perfecto sea enemigo de lo bueno. Qué Capriles no enamora? Poco importa. Yo no quiero un animador de TV. Quiero un Presidente. Y Capriles tiene 14 años de gestión pública. Además, su equipo de trabajo está integrado por gente competente y preparada, proveniente de todo el espectro político. Por eso votaré por él.

Y si Capriles llega al poder, seré igual de crítico con su gobierno como lo fui con el gobierno de Caldera y lo he sido durante los últimos 14 años. Y es que el poder corrompe. Como dijo hace mucho tiempo un gringo muy sabiamente: El precio de la libertad es la eterna vigilancia.

domingo, 19 de agosto de 2012

Tu "amigo", el azote de barrio


“A los pequeños y medianos empresarios y a la clase media le conviene que gane Chávez“ - Hugo Chávez [1]

Creo que cualquier venezolano en algún momento de su vida se habrá topado con algún personaje que le soltara aquella frase clàsica "no me busques por las malas, porque me vas a encontrar". No importaba si se trataba de un maestro, un vecino o de un malandro, uno sabía que la oferta no era precisamente un gesto de amistad, sino una amenaza velada respaldada por el poder de castigarnos, vengarse o, simplemente, caernos a tiros.

Siendo parte de esa clase media a a que el presidente Chávez "invita" a votar por él, no puedo dejar de pensar en esto como lo que es: una vulgar amenaza velada a los disidentes que estamos a la merced del azote de barrio, del tipo que tiene a grupos armados actuando impunemente para amedrentar a los opositores, como si Caracas no fuera más que un vulgar pueblo del salvaje oeste donde lo que impera es la ley del revólver.

Como un jovén profesional, parte de la casi-extinta clase media que apenas puede mantenerse a flote en medio del caos en que se encuentra sumida toda Venezuela , no se me ocurre como me puede beneficiar esta oferta de "amistad" del azote del barrio. Amigos así no me hacen falta. Y mucho menos creo que un malandro sea el más apropiado para encargarle que resuelva problemas tan graves como la criminalidad (con la que el parece simpatizar), la inflación (que no tiene idea de como combatir) y la escasez (que el mismo con su actitud malandra promueve).



[1] http://www.noticias24.com/venezuela/noticia/120751/chavez-reitera-su-mensaje-a-la-clase-media-le-conviene-que-gane-chavez/

martes, 26 de junio de 2012

El árbitro

Antes de comenzar un juego, sin importar si se trata de fútbol, beisbol o pico-pico, se sabe que existen unas reglas que todos los jugadores deben respetar. Así mismo, se parte del principio de que el árbitro será imparcial y velará porque los jugadores las obedezcan.

Pero, que hacer cuando se sabe que el árbitro actuará de forma parcializada? Quizás lo más inteligente sería simplemente aplicar el "boto tierrita y no juego más" y así se acaba el problema. Lamentablemten la vida no es tan simple.

A diferencia de ese hipotético juego antes planteado, en las elecciones del 7 de Octubre la oposición no tiene la posibilidad de retirarse. Esa estrategia ya se intentó en el 2005, lo que hizo que se perdiera la Asamble Nacional por forfait. Tampoco existe la opción de cambiar el árbitro, pues todos los caminos posibles para lograrlo están cerrados.

Bajo tales circunstancias, las pretensiones del partido de gobierno de obligar a la oposición a reconocer al CNE (Consejo Nacional Electoral) como árbitro imparcial son ridículas. Las victorias electorales de la oposición no son evidencia de un CNE imparcial, sino de un trabajo titánico de la oposición para superar la desventaja de tener un árbitro que favorece al contrincante.

Desde esta perspectiva sólo se puede reconocer la imparcialidad del CNE una vez que se haya llevado de forma limpia e imparcial no sólo el proceso de votación el 7 de Octubre, sino también la campaña electoral. Durante campañas electorales previas existen un sinfin de denuncias sobre el uso por parte del gobierno de los recursos del estado sin que esto haya producido la más mínima reacción en el siempre complaciente CNE. La oposición ganó elecciones? Si, pero las ganó a pesar del CNE y no gracias a la imparcialidad del CNE.


A pesar de todo estas severas críticas al proceso electoral, no todo depende del árbritro. La oposición tratará de contrarrestar la parcialidad del árbitro buscando colocar observadores en todos los centros de votación, que fueron clave en lograr la victoria en procesos pasados.

lunes, 25 de junio de 2012

Qué le falta a la campaña de HCR?

Luego de observar los resultados de las encuestas con credibilidad y el debate causado por los polémicos comentarios de Rafael Poleo, creo que vale la pena preguntarse si los críticos de la campaña de Capriles puedan tener alguna razón.

Hasta ahora, pienso que la campaña puerta a puerta ha sido positiva, aunque siento que sus discursos dejan todavía algo que desear. Está claro que Capriles es un político de vocación tecnocrática y no destaca como orador. Nose trata pues de un intelectual, sino de un hombre con vocación de servicio público.

Quizás bajo otras circunstancias, Capriles no habría figurado como candidato presidencial y ser gobernador habría sido su máxima aspiración. No obstante, luego de una década de confrontaciones y polémica inútil, quizás el hombre más apropiado para ocupar la presidencia sea un hombre de bajo perfil, discreto y más dado al trabajo que a la gran épica y la grandilocuencia. Un hombre que no sea mucha bomba y poco chicle.

No obstante, para poder ganar las elecciones no basta con decir que se es distinto al otro candidato, a ofrecer la misma receta populista o anunciar planes con nombres pomposos. Es necesario un discurso que ofrezca optimismo a los electores, un discurso desde la esperanza.

Partiendo de esta y otras observaciones presento algunas ideas que pienso podrían mejorar la campaña de Capriles:


 - Los partidos de centro izquierda tienen que meterse de lleno: No se trata de apoyar a Capriles sólo porque es el candidato de la Unidad, o porque es el candidato anti-Chávez. Podemos, PPT, AD, UNT, como partidos de la centro-izquierda deben justificar su decisión de apoyar a Capriles explicando como el programa de gobierno de Capriles coincide perfectamente con los ideales de la socialdemocracia. Eso dará una mayor credibilidad a un candidato que puede ser percibido por algunos como el candidato de la derecha o de los mantuanos.


- Gobernar un país no es lo mismo que gobernar un estado: Ninguno de los candidatos presidenciales que fueron previamente alcaldes o gobernadores alcanzaron la presidencia. Una experiencia exitosa como gobernador no parece ser suficiente para garantizar ser un buen presidente. O al menos eso parece ser el caso hasta ahora en Venezuela. Quizás parte del problema es que los candidatos no presentaron de forma apropiada los logros de su gestión. Eso lleva al siguiente punto...
 
- Definir como una presidencia mejorara en hechos concretos la vida diaria de las personas pobres: Se deben presentar los logros en Miranda, pero no mostrando casos de éxito como se suele hacer, sino explicando a los votantes de todo el país como su vida mejorará con ellos. Eso ataca la cuestión fundamental: Con qué se come eso? 

- Explicar que significa ser un buen Presidente: En esto se debe hacer énfasis. No es necesario atacar a Chávez. Basta con comparar el ES con el DEBER SER de las cosas. Aún más, como gobernaría Capriles? Cómo podemos pasar de una democracia donde el gobierno participa a una verdadera democracia participativa? Cómo se haría realidad la participación ciudadana en un gobierno de Capriles? Cómo se soluciona el problema de la electricidad y de la vivienda? Es obvio que Capriles no tiene que saber de todo, pero para eso se tienen planes y equipos de gobierno, cosa en la que Chávez tiene otro punto flaco...

- Darle duro a los Ministros que han fracasado y alabar a los que han dado la talla: Una de las grandes fallas del presidente Chávez ha sido designar como ministros a personas que no dan la talla, o reciclar a personajes que ocasionan la repulsión hasta del chavista más pintado. En ese punto débil es que se debe meter la cuña, para abrir el boquete aún más. Pudreval-Ramírez, Infraestructura-Cabello, Inseguridad-El Aissami, etc... Ud. quiere como ministro al ladrón de siete suelas de Diosdado? Vote entonces por Chávez! Quiere que El Aissami siga más ocupado de ser amigo de los pranes que de arrestar criminales? Vote por Chávez! Por otra parte, siendo el objetivo la reconciliación, es necesario reconocer a quienes lo han hecho bien.


- Presentar a quienes serán los encargados de trabajar en su gobierno: Si el objetivo es un gobierno de unidad nacional, porque no poner de una vez las cartas sobre la mesa? Quienes serán las personas responsables del manejo del tema económico? Quién se ocupará de luchar contra la impunidad? Cómo se resuelve el problema de la vivienda y de la infraestructura de forma seria? Entiendo que los nombramientos de ministros puede representar una prueba de fuego para la Mesa de la Unidad, pero esa coyuntura tendrá que superarse más temprano que tarde. Por qué no hacerlo ahora de cara al país?




viernes, 27 de abril de 2012

Majunche vs. pésimo

Majunche, majunchismo, #majunchismo. Majunche, majunche, majunche. Otro insulto más a la larga lista de ofensas que arrojan el corifeo Hugo y sus adulantes a la oposición. Pre-majunche eran los pre-candidatos de la oposición. Majunche es el candidato electo en un proceso inédito de primarias por los opositores.

Majunche significa mediocre, de pobre calidad. Según esto, Henrique Capriles Radonski deja mucho que desear, no es bueno. No convence. Pero todavía queda margen para algo peor. Se podría ser pésimo. Pésimo, que es un adjetivo que le cae como anillo al dedo a la obra de gobierno del chavismo.

Pésima es la política de seguridad ciudadana, en la que las cifras de homicidios se han cuadruplicado en la última década y la cifra de resolución de crímenes alcanza apenas el 7% ante la mirada indiferente de las autoridades.

Pésimo es, por ejemplo, que en un país petrolero los apagones sean ya parte del día a día. Acaso el mismo Presidente Hugo Chávez no dijo hace unos meses que el sistema eléctrico estaba "blindado"?

Pésimo es el servicio de agua , que suministra a los hogares un líquido entre marrón y amarillento que se supone que es agua potable.

Pésima es la administración de PDVSA, responsable del caso PDVAL, de la quiebra del fondo de pensiones de los trabajadores y del daño ecológico causado por la falta de inversión en seguridad ambiental.

Pésimo es el sistema de justicia, en el que personajes de la calaña moral de Eladio Aponte Aponte - socio de Makled - o Luisa Estela Morales - 3 faltas graves durante su carrera - se pueden convertir en magistrados del TSJ.

Pésima es la política de apoyo social del gobierno, contaminada por el clientelismo político y sujeta a los vaivenes de las necesidades electorales del gobierno. Si hay elecciones, hay misiones. Si no hay elecciones, te jodiste.

Pésima es la política de salud del gobierno, en la que los hospitales públicos están en ruinas y la mayoría de los ambulatorios del programa Barrio Adentro se encuentran abandonados.
 
Siempre he sido un poco cínico sobre la democracia, señalando que la elección no es de quien elige, sino de quien determina cuales son las alternativas.  No obstante, también pienso que el auténtico motor de la democracia es la esperanza de que el próximo líder político podrá hacerlo mejor. Entre un candidato con una pésima obra de gobierno y un candidato majunche, la elección es clara.  

El 7 de octubre votaré MAJUNCHE!

sábado, 3 de marzo de 2012

Fraude Electoral - Cómo robar una elección

Los fraudes electorales se han vuelto más inteligentes, pero la política sucia es una preocupación mayor [1]

Fue otro buen día para el Partido de los Trabajadores de Corea del Norte. El 24 de julio de 2011, en medio de la música y el sonido de gongs, el difunto Kim Jong Il atravesaba una gran multitud que esperaba en las colas para emitir su voto en las elecciones locales del país. Como todos los demás, él votó por el partido gobernante, cuyos 28.116 candidatos fueron elegidos sin oposición con una participación del 99,97%.

A pesar de que casos extremos como este se limitan al puñado de paraísos de los trabajadores que todavía sobreviven, el fraude electoral está lejos de desaparecer. Alexander Lukashenko, el autócrata bielorruso, incluso lo ha admitido públicamente - afirmando que había ordenado que el resultado de la elección presidencial de 2006 fuera ajustado con el fin de evitar una victoría masiva. De los setenta y tanto estados que celebran elecciones nacionales en 2012, Freedom House, señala que sólo cuarenta de estas pueden ser consideradas como "democracias electorales"completas.

En buena medida, sin embargo, la tecnología y la presencia de observadores externos complican el fraude electoral, lo que obliga a los políticos tramposos a trabajar más inteligente y arduamente. La mayoría de los manipuladores hacen sólo un uso moderado de fraude flagrante el día de las elecciones, dice Sarah Birch de la Universidad de Essex. Ella comparó los informes de observación de 136 elecciones celebradas entre 1995 y 2006 y encontraron que una táctica más frecuente es la de modificar las leyes electorales, a menudo como un medio de disuadir a los candidatos de la oposición o el cambio de circuitos electorales para obtener victorias absolutas (Youssou N'Dour, un famoso músico que esperaba participar en las elecciones presidenciales de Senegal el 26 de febrero, fue eliminado de las elecciones por un tecnicismo.)

También son más frecuentes los intentos de influir en los votantes - a menudo mediante la compra de votos, utilizando los recursos del Estado en la campaña, y la explotación de los medios de comunicación parcializados. Esos son trucos más difíciles de detectar y menos propensos a enfurecer al público. Votantes con espíritu de servicio público pueden fotografiar las irregularidades en los centros de votación con teléfonos inteligentes, pero no el abuso de las reglas de financiamiento de campañas electorales. "La gente no suele salir a las calles para protestar contra el sesgo de los medios de comunicación", señala Sarah Birch.

Algunos intentos de fraude se disimulan detrás de una incompetencia fingida. Judith Kelley de la Universidad de Duke analizó informes del gobierno estadounidense sobre más de 1.000 elecciones celebradas entre 1980 y 2004. Las formas más flagrantes de fraude se registraron, en promedio, en alrededor del 40% de las votaciones, pero el mayor aumento de las denuncias se referían a la administración electoral. Las papeletas de voto eran escasas, las listas de votantes tenían errores y las largas colas en los centros de votación distorsionan las elecciones tan eficazmente como la quema de urnas y los sobornos. Sin embargo, es probable que los observadores electorales sufran un severo regaño si la línea entre alteración y corrupción no es clara.

Casi 80% de las elecciones se realizan bajo el escrutinio de al menos algún tipo de observadores internacionales, mucho más que el 30% reportado en 1989, dice Susan Hyde, de la Universidad de Yale. Los observadores nacionales electorales también son cada vez más numerosos y más profesionalizados. Estos monitores locales están en mejor posición de registrar las manipulaciones previas a las elecciones que los grupos pequeños que vienen del extranjero. Y un mayor número de observadores el día de las elecciones (en especial aquellos con teléfonos inteligentes y tablets) hacen posibles técnicas de detección de fraude más completas, que incluyen el "conteo rápido" - una práctica efectiva, pero que requiere gran cantidad de recursos que compara los resultados declarados en los centros de votación con los tabulados de manera centralizada por los los funcionarios electorales.

Cegando a los observadores

Ahora los propios observadores se han convertido en un objetivo para los manipuladores de elecciones. Estos pueden ser objeto de intimidación, sabotaje (las puertas atascadas con pegamento, por ejemplo, en Rusia) o la manipulación. En 2007 la embajada de Kazajstán en Washington trató de llenar una misión de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, un equipo internacional de supervisión, con personal que le resultara amistoso.

Otro truco es invitar a varias misiones de observadores. Los observadores tienen diferencias una tercera parte del tiempo, indica Judith Kelley, y algunos organismos son siempre menos rigurosos que otros. Rusia, Kenya y Zimbabwe han aprovechado estas diferencias. Los monitores enviados por la Comunidad de Estados Independientes (una firma post-soviética de maletín con sede en Minsk) han validado resultados de elecciones, incluidas las de Ucrania y Bielorrusia, que habían sido críticadas por instituciones de reputación. Instituciones de alta credibilidad pueden boicotear las peores elecciones, pero tales distanciamientos sirven de poco si grupos de dudosa reputación asisten en su lugar.

Los investigadores renuentes o incapaces de asistir a las mesas electorales son cada vez más atraídos por métodos estadísticos de detección de fraude. Un principio que se conoce como la ley de Benford (aunque descubierto por un autodidacta llamado Simón Newcomb) muestra que conjuntos de números que ocurren naturalmente, como el número de votantes en los centros de votación, tienen patrones distintivos que los números manipulados rara vez poseen. No obstante, manipuladores de elecciones preocupados por tales cosas podrían tratar de comisionar una contramedida a un matemático amigo.

Con tantas posibilidades para la manipulación sutil, puede parecer extraño que el fraude el día de las elecciones siga siendo tan popular. Quizás el fraude electoral es una marca distintiva de los sistemas políticos fallidos, donde funcionarios locales corruptos recurren instintivamente a esta mala práctica de forma natural. O tal vez, ya que las estrategias inteligentes pueden fallar, llenar las urnas con votos falsos es un seguro. Los políticos en las democracias fallidas están aprendiendo lo que los líderes de las democracias reales han sabido por mucho tiempo: sólo se puede engañar a algunas personas, y sólo por algún tiempo.


[1] Election fraud: How to steal an election - http://www.economist.com/node/21548933


viernes, 27 de enero de 2012

Esto no es una revolución!

- Esto no es una revolución. Como dice Vladimir Villegas: "(Chávez) Ganó las elecciones, no ganó una guerra ni llegó al poder por un golpe de Estado. Eso no debería olvidarlo nadie en nuestro país, empezando por el propio Jefe del Estado. "

- Es una cleptocracia populista. El dinero se lo llevan los Cabello, los Chacón, los Ramírez, los Flores y las demás familias bien conectadas dentro del gobierno chavista, mientras que los pobres sólo reciben limosnas en época electoral.

- El país no necesita un "líder" que cambie al mundo. Necesitamos a un presidente que haga más y hable menos, uno que se preocupe por acabar con la pobreza y no con el imperio.

- El ejército no es chavista; el Mindefensa no es quien manda. El ministro no es la voz del sentir del ejército. Así como el país se divide en chavistas y opositores, lo mismo sucede dentro del ejército. No hay que preocuparse: esto no va a terminar en una guerra civil, porque esto no es una revolución. Chávez se irá y el mundo y Venezuela seguirán girando.

- La oposición no sólo remplazará al presidente, sino que reemplazará a TODO un sistema disfuncional. La oposición no tiene una figura carismática para luchar de tú a tú con Chávez, pero tampoco hace falta. Los chavistas quieren a Chávez, pero odian la incompetencia de sus burócratas. Es necesario enfatizar que no se quitará a Chávez para reemplazarlo por alguien menos popular (cosa difícil de digerir para muchos), sino se cambiará un sistema lleno de gente incompetente (ministros, viceministros, etc) por uno que si puede lograr resultados en la lucha contra la pobreza, la inseguridad y la marginalidad.

- No hace falta constituyente. Aunque la Fiscalía, la Defensoría y la Contraloría pueden convertirse en una piedra en el zapato, son el TSJ , el CNE y la Asamblea las piezas claves en la política nacional con las que el chavismo puede hacer más daño. No obstante, todo puede mejorar tomando en cuenta que las próximas elecciones de Asamblea son en 2014. En cuanto al TSJ y los demás poderes, podrían investigarse los procesos de nombramientos de los magistrados, de quienes se afirma que no cuentan con las credenciales para ocupar esos cargos. Ese sería un mecanismo expedito para solucionar el problema.

- El chavismo no va a desaparecer. Pasará a actuar como oposición. Es evidente que este gobierno lleno de conspiradores, resentidos, cleptocratas y presuntos narcotraficantes va a torpedear los esfuerzos de cualquier gobierno opositor, como se vió en Miranda y Gran Caracas. Pero los rusos también juegan! Dependerá de la oposición - una vez en el poder - hacer movimientos y cortar las jugadas del chavismo para evitar su caida.

viernes, 4 de marzo de 2011

Precandidatos

Ya se ha iniciado la discusión sobre las primarias para elegir al candidato presidencial para las elecciones de 2012, acompañada de las naturales críticas y discusiones sobre los méritos y defectos de los posibles candidatos.

Álvarez Paz, Ledezma y Pérez Vivas ya han lanzado sus sombreros al ruedo, pero no son los únicos nombres que suenan como candidateables. Los gobernadores de oposición Salas Feo (Carabobo), Pablo Pérez (Zulia), Capriles Radonski (Miranda) y Falcón (Lara) son candidatos naturales, dada la relativa relevancia de su cargo. Otros nombres que suenan son los de los diputados Enrique Mendoza, María Corina Machado y Julio Borges, así como el del dirigente político Manuel Rosales.

Todos estos tienen sus detractores y promotores. Igualmente tienen sus méritos y fallos. Hombres como Mendoza, Alvarez Paz, Pérez Vivas y Ledezma traen consigo un extenso currículo político y experiencia en la administración pública, pero sus vínculos con el pasado político (la mal llamada IV) pueden pasarle factura.

Rosales y Salas Feo también traen consigo experiencia en la administración pública, pero el primero está en el exilio y el segundo, junto con su padre, no han logrado expandir su proyecto político más allá de las fronteras de su estado.

Borges, parece haber declinado sus intenciones de ser candidato presidencial en favor de Capriles Radonski, lo que parece razonable al contar Capriles con una imagen más agradable.

En cuanto a Pablo Pérez y Machado, la inexperiencia juega en su contra. Él apenas está en su primera gestión en un cargo electo y tiene apenas dos años en el cargo; ella no tiene más que dos meses en la AN.

Descartando a estos candidatos antes mencionados, sea por tener un pasado "cuartorepublicano" (Álvarez Paz, Ledezma, Mendoza, Pérez Vivas), escasa experiencia (Machado, Pablo Pérez) o por otros motivos (Borges, Salas Feo, Rosales), quedan dos candidatos: Capriles Radonski y Falcón.

Ambos candidatos tienen experiencia en la administración pública, primero como alcaldes y luego como Gobernadores, están dentro de partidos con un pasado relativamente limpio (PPT y PJ) y hasta ahora parecen contar con una hoja de servicio limpia. No obstante, ambos tienen sus defectos.

En el caso de Falcón, atenta contra él su pasado reciente como miembro del PSUV y el caso Arias Cárdenas. Todavía dentro de la oposición predomina una desconfianza natural hacia las personas que apoyaron en algún momento al gobierno. No obstante, esto podría ser una ventaja, pues podría hacer pensar a las personas que es el candidato que podría ganar los votos de chavistas descontentos y los indecisos.

En el caso de Capriles Radonski el problema es la amenaza latente de una inhabilitación política. Desde hace algún tiempo circulan en medios pro-gobierno informaciones que cuestionan la transparencia de la gestión de Capriles Radonski desde sus días como alcalde del municipio Baruta. Parece sospechoso que el gobierno no haya usado estas denuncias para atacar a Capriles Radonski hasta ahora. Existe la posibilidad de que el gobierno espere el momento indicado - como sucedió con Rosales - para dar la orden al Contralor o la Fiscal para que actúen en su contra.

Todavía es muy temprano para saber quien será el triunfador de las primarias de la oposición. Lo que si está claro es que este candidato no sólo debe ser una persona que resulte agradable al electorado y con experiencia en la administración pública, sino también capaz de superar la campaña de guerra sucia que desatará el gobierno desde todos los flancos para ridiculizar, minimizar y enlodar el nombre del candidato de la oposición.

jueves, 29 de octubre de 2009

elecciones legislativas

Si, si. Puede resultar desagradable toda la disputa que sucede en la oposición en torno a la selección de los candidatos para las elecciones legislativas. Que la mesa unitaria es cualquier cosa menos unitaria. Que se debe recurrir a primarias. Que la selección de los candidatos no puede ser dejado en manos de un cogollo. Que no podemos regresar a las prácticas de la cuarta república, etc.

Entiendo que haya desencanto con todo esto. No es lo perfecto, pero el asunto es que lo perfecto no puede ser enemigo de lo bueno. No se puede olvidar que el conflicto no es entre democratas, sino entre el autoritarismo revolucionario y la democracia.

Qué hay de bueno en todo esto? Con suerte, un grupo de candidatos en torno a los cuales la oposición pueda reunirse. No niego que se corre el riesgo de llegar en un futuro a una situación de agotamiento de este trabajo de consenso, como sucede hoy en día con la Concertación en Chile, pero creo que ese es un problema cuya solución ya procuran algunos actores políticos.

Confío en que el movimiento popular que se reúne en torno a la figura de Leopoldo López - quien confieso me resulta más tolerable en esta época en que no puede aspirar a ningún cargo político - promete una alternativa saludable que renovará la política nacional en la próxima década.

Creo que se debe dar tiempo a los partidos y actores políticos para llegar a una solución. La democracia es compromiso, es consenso. Y para llegar allí, es necesario negociar. Esto puede tomar su tiempo, pero la necesidad hará que se llegué a una solución.

Quizás la solución no sea la más bonita de todas, pero sin lugar a dudas será mejor que la alternativa: un gobierno conflictivo que invierte más en armamento que en la educación o en la salud del pueblo; un gobierno que financia gobiernos extranjeros mientras nuestros gobiernos regionales regatean un incremento en su presupuesto. El chavismo es, en todo caso, la minoría más grande del país. No se puede permitir que esta minoría imponga su voluntad sobre todo el mundo.

miércoles, 15 de abril de 2009

Sinonimia

Ley no es sinónimo de Justicia, ni Elecciones es sinónimo de Democracia.

Una democracia en la que no existe el respeto al que disiente, en la que la libertad de expresión es atacada constantemente y la independencia de los poderes públicos es cuestionable, no se puede hablar de democracia. En tales circunstancias, las elecciones se convierten en un ritual vacío y carente de significado.

Qué se pensaría de una persona religiosa que visita la iglesia todos los domingos, pero que el resto de la semana irrespeta los mandatos de su fé? Se le llamaría hipócrita.

Que pensar entonces de una persona que se autoproclama demócrata, pero que sólo se limita a actuar como tal durante las elecciones? Si se le llama hipócrita no se cometería un error.

Estamos viendo como la democracia sufre una muerte larga, lenta y dolorosa, y no reaccionamos ante esto. Nuestro deber como ciudadanos no puede terminar al concluir el acto electoral.

Entiendo que los partidos políticos deben tomar la iniciativa, dar una respuesta. Pero si ellos no dan el primer paso, entonces serán los ciudadanos quienes tendrán que darlo.