"Ochoa Antich aseguró, en nombre de la Unidad, que la cantidad de muertes en 2010 en los centros de reclusión es la segunda cifra más alta que se ha presentado en los 12 años del gobierno de Hugo Chávez, precedida por las 498 víctimas del año 2007. 'Ambas cifras con Tareck El Aissami en el despacho de Platanal. La primera como ministro y la segunda como viceministro. ¿Qué mayor prueba de fracaso?', preguntó."[1]
Tarek El-Aissami es otro más de los nombres en la larga lista de personeros del gobierno en desfilar por el Ministerio de Interior y Justicia. Otro nombre más que se suma a la lista de ministros revolucionarios que fracasan en la tarea del orden interno y la seguridad del país.
Cuando la lealtad y los compromisos políticos son los únicos requisitos exigidos para ocupar un cargo - sin que se tome en cuenta la capacidad para ejercerlo - suceden cosas como las que pasan día a día en Venezuela.
Y es que si hay algo que no ha faltado en este gobierno son fracasos rotundos en todas y cada una de las tareas del estado. La inseguridad domina todos los aspectos de nuestra vida cotidiana, la impunidad es moneda corriente y nuestra infraestructura y sistema productivo colapsa.
Y cuál ha sido la respuesta del gobierno? Asumir la responsabilidad política de su fracaso? Ha presentado alguno de los ministros responsables su renuncia? No, porque no hay responsabilidad política, lo que en inglés llaman accountability.
Parte del proceso de reconstruir - o redefinir - nuestras instituciones democráticas pasará por incorporar ese componente dentro de la ecuación.
[1] http://www.controlciudadano.org/noticias/detalle.php?¬id=9020
jueves, 23 de junio de 2011
miércoles, 15 de junio de 2011
la responsabilidad de las élites
En un país donde cerca de dos millones de familias no poseen un hogar, donde la tasa de desempleo ronda el 10%, el empleo informal representa cerca del 50% de los empleos [1], es evidente que la pobreza es una realidad que cubre todos los rincones de nuestro país. Una cara de nuestro paraíso petrolero que muchas veces preferimos ignorar.
Creo que es fácil llegar a la conclusión que la educación es una de las claves para combatir el problema de la pobreza. Evidenmente hablo de educación real, de aquella que va más allá de un pedazo de papel que entrega un burocrata para inflar las estadísticas del gobierno. La educación auténtica ofrece el potencial de dar no sólo mejores posibilidades de trabajo y progreso social y económico, sino también formación cívica que tanto hace falta hoy en día. Esa ha sido la clave de muchas familias que han salido de la pobreza.
No obstante, aunque parte de los beneficios de invertir en educación se podrían percibir a corto plazo - menor número de jóvenes en las aulas y menos dedicados al crimen - su influencia real se sentirá en el mediano o largo plazo. Mientras tanto que hacer? Todo queda en manos de la élite.
Los miembros de la élite de un país tiene una responsabilidad con sus compatriotas. Y no estoy hablando sólo de los sospechosos habituales - es decir, intelectuales, políticos, medios de comunicación y la gente adinerada -, sino también las personas que tienen una mejor educación y recursos que la inmensa mayoría de la gente no tiene: profesionales, empresarios, profesores, etc Esto puede sonido muy parecido a la monserga chavista, pero estoy totalmente en contra de cualquier política fascista. La coacción no es un sustituto de la responsabilidad social o cívica.
Es evidente que nuestro país, en el que la mayor la población vive en pobreza y en el que la renta petrolera no alcanza para que todos vivamos en la abundancia, es necesario que los que tenemos un mejor nivel de vida nos apretemos el cinturón.
Es necesario dejar atrás la cultura consumista y la actitud de nuevos ricos que contamina a todos, en especial a la mismisima élite revolucionaria. Es necesario que analizemos nuestro estilo de vida y nos preguntemos si no es obsceno vivir rodeados de lujos obscenos mientras otros menos afortunados viven en la pobreza abyecta. Después de todo, no es acaso cuestión de suerte haber nacido en el seno de una familia que nos permitió obtener una educación que nos ofreció la posbilidad de progresar?
[1] http://www.radiomundial.com.ve/yvke/noticia.php?32930
Creo que es fácil llegar a la conclusión que la educación es una de las claves para combatir el problema de la pobreza. Evidenmente hablo de educación real, de aquella que va más allá de un pedazo de papel que entrega un burocrata para inflar las estadísticas del gobierno. La educación auténtica ofrece el potencial de dar no sólo mejores posibilidades de trabajo y progreso social y económico, sino también formación cívica que tanto hace falta hoy en día. Esa ha sido la clave de muchas familias que han salido de la pobreza.
No obstante, aunque parte de los beneficios de invertir en educación se podrían percibir a corto plazo - menor número de jóvenes en las aulas y menos dedicados al crimen - su influencia real se sentirá en el mediano o largo plazo. Mientras tanto que hacer? Todo queda en manos de la élite.
Los miembros de la élite de un país tiene una responsabilidad con sus compatriotas. Y no estoy hablando sólo de los sospechosos habituales - es decir, intelectuales, políticos, medios de comunicación y la gente adinerada -, sino también las personas que tienen una mejor educación y recursos que la inmensa mayoría de la gente no tiene: profesionales, empresarios, profesores, etc Esto puede sonido muy parecido a la monserga chavista, pero estoy totalmente en contra de cualquier política fascista. La coacción no es un sustituto de la responsabilidad social o cívica.
Es evidente que nuestro país, en el que la mayor la población vive en pobreza y en el que la renta petrolera no alcanza para que todos vivamos en la abundancia, es necesario que los que tenemos un mejor nivel de vida nos apretemos el cinturón.
Es necesario dejar atrás la cultura consumista y la actitud de nuevos ricos que contamina a todos, en especial a la mismisima élite revolucionaria. Es necesario que analizemos nuestro estilo de vida y nos preguntemos si no es obsceno vivir rodeados de lujos obscenos mientras otros menos afortunados viven en la pobreza abyecta. Después de todo, no es acaso cuestión de suerte haber nacido en el seno de una familia que nos permitió obtener una educación que nos ofreció la posbilidad de progresar?
[1] http://www.radiomundial.com.ve/yvke/noticia.php?32930
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miércoles, 18 de mayo de 2011
El Paquetazo durante CAP II
ProDavinci ha publicado una entrevista muy interesante con Moisés Naím [1], miembro del gabinete económico del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez.
La entrevista nos permite dar un vistazo detrás de bastidores a la situación dentro del gobierno en esa época desde la perspectiva de Naím, uno de los responsables del famoso paquete económico que marcara un quiebre brusco dentro de nuestra política.
La historia de Naím tiene un poco de profecía autocumplida. En primer lugar, él proclama en un libro de su autoria (El caso Venezuela: una ilusión de armonía) que nuestra sociedad vive una ilusión de armonía que no puede durar; luego él viene con un martillo y destruye todo, haciendo su profecía realidad.
No estoy diciendo que El Gran Viraje no era una necesidad. La liberalización económica (Shock Therapy) era una política ya probado y con éxito económico (que funcionó en Alemania de la post-guerra y más tarde en Polonia post-comunista). Sin embargo, también es cierto que la terapia de choque era una apuesta arriesgada en un país socialmente fragmentado como el que Naim describía en su libro.
Por otro lado, también es cierto que El Paquetazo incluía algunos programas de apoyo social para las familias de menores ingresos.
Mi padre en ese entonces trabajaba en una escuela municipal en Caracas, y yo recuerdo algunas de ellas: el vaso de leche escolar, uniformes y útiles escolares, hogares de cuidado diario, por nombrar algunos que vienen a mi mente.
Se pudo vender la reforma económica como una política justa que venganza contra los peces gordos de la economía y grupos de intereses parasitarios que vivían del estado?
Para AD, eso habría sido el equivalente de tirar piedras contra su propia casa, porque esos peces gordos eran quienes daban apoyo financiero a los partidos! Tampoco se puede olvidar que, hasta entonces, AD era un partido multiclases, es decir, trabajadores, profesionales y hombres de negocios eran parte de la base del partido. Esa fue una parte del encanto de AD. Recurrir a un discurso sobre lucha de clases habría sido contrario al espíritu del partido y nuestra democracia. Un partido de izquierda podría hacer eso, pero un partido social-demócrata? Incluso un personaje populista como CAP fue lo suficientemente sensato para no tomar esa dirección.
Es posible argumentar que una política económica liberal como El Paquetazo iba también contra el espíritu de un partido social-demócrata como AD, pero acaso los otros partidos social-demócratas de todo el mundo no han ido en esa dirección desde entonces? Y han pagado las consecuencias, por supuesto ... Parece que los socialdemócratas se quedan sin el chivo y sin el mecate: no pueden tener un discurso social mientras tratan de balancear los compromisos económicos que involucra ser gobierno.
También hay otro aspecto en el que no se piensa demasiado: eventos como El Caracazo son simplemente imposibles de predecir. En 1989 nuestra democracia se veía como un sistema maduro y nadie podía imaginar que algo así como El Caracazo podría suceder. También era impensable imaginar que un grupo radical de izquierda estuviera conspirando en nuestra guarniciones, así como era inimaginable ver a medios, empresarios, intelectuales y aspirantes atacar en cayapa a nuestro sistema democrático hasta darle muerte.
¿Es posible pensar que Naim o CAP habrían hecho todo lo que hicieron, si hubieran sabido que El Caracazo o la desaparición de nuestra democracia era una posibilidad? Como se dice, una vez que las cosas pasan, es fácil ver en que nos equivocamos. El futuro, por otra parte, es inescrutable.
Lo que dice Naím es, por desgracia, la verdad. Todos estamos conscientes de eso. Se puede edulcorar la situación tanto como se quiera, pero eso no cambia el hecho de que las refomas económicas son todavía necesarias y extremadamente impopulares.
Es fácil sentirse escéptico ante esta situación, pero la manera en que yo lo veo, es una oportunidad para aprender de los errores del pasado y usar ese conocimiento en el futuro. Es hora de que las nuevas generaciones triunfemos donde las anteriores fracasaron. No obstante, hay una pregunta por responder: ¿Cuál es el camino correcto para introducir todas estas reformas urgentes y evitar los desastres que se anuncian a la vuelta de la esquina?
[1] http://prodavinci.com/2011/05/14/entrevista-a-moises-naim-de-la-rebelion-de-los-naufragos-por-mirtha-rivero/
La entrevista nos permite dar un vistazo detrás de bastidores a la situación dentro del gobierno en esa época desde la perspectiva de Naím, uno de los responsables del famoso paquete económico que marcara un quiebre brusco dentro de nuestra política.
La historia de Naím tiene un poco de profecía autocumplida. En primer lugar, él proclama en un libro de su autoria (El caso Venezuela: una ilusión de armonía) que nuestra sociedad vive una ilusión de armonía que no puede durar; luego él viene con un martillo y destruye todo, haciendo su profecía realidad.
No estoy diciendo que El Gran Viraje no era una necesidad. La liberalización económica (Shock Therapy) era una política ya probado y con éxito económico (que funcionó en Alemania de la post-guerra y más tarde en Polonia post-comunista). Sin embargo, también es cierto que la terapia de choque era una apuesta arriesgada en un país socialmente fragmentado como el que Naim describía en su libro.
Por otro lado, también es cierto que El Paquetazo incluía algunos programas de apoyo social para las familias de menores ingresos.
Mi padre en ese entonces trabajaba en una escuela municipal en Caracas, y yo recuerdo algunas de ellas: el vaso de leche escolar, uniformes y útiles escolares, hogares de cuidado diario, por nombrar algunos que vienen a mi mente.
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Se pudo vender la reforma económica como una política justa que venganza contra los peces gordos de la economía y grupos de intereses parasitarios que vivían del estado?
Para AD, eso habría sido el equivalente de tirar piedras contra su propia casa, porque esos peces gordos eran quienes daban apoyo financiero a los partidos! Tampoco se puede olvidar que, hasta entonces, AD era un partido multiclases, es decir, trabajadores, profesionales y hombres de negocios eran parte de la base del partido. Esa fue una parte del encanto de AD. Recurrir a un discurso sobre lucha de clases habría sido contrario al espíritu del partido y nuestra democracia. Un partido de izquierda podría hacer eso, pero un partido social-demócrata? Incluso un personaje populista como CAP fue lo suficientemente sensato para no tomar esa dirección.
Es posible argumentar que una política económica liberal como El Paquetazo iba también contra el espíritu de un partido social-demócrata como AD, pero acaso los otros partidos social-demócratas de todo el mundo no han ido en esa dirección desde entonces? Y han pagado las consecuencias, por supuesto ... Parece que los socialdemócratas se quedan sin el chivo y sin el mecate: no pueden tener un discurso social mientras tratan de balancear los compromisos económicos que involucra ser gobierno.
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También hay otro aspecto en el que no se piensa demasiado: eventos como El Caracazo son simplemente imposibles de predecir. En 1989 nuestra democracia se veía como un sistema maduro y nadie podía imaginar que algo así como El Caracazo podría suceder. También era impensable imaginar que un grupo radical de izquierda estuviera conspirando en nuestra guarniciones, así como era inimaginable ver a medios, empresarios, intelectuales y aspirantes atacar en cayapa a nuestro sistema democrático hasta darle muerte.
¿Es posible pensar que Naim o CAP habrían hecho todo lo que hicieron, si hubieran sabido que El Caracazo o la desaparición de nuestra democracia era una posibilidad? Como se dice, una vez que las cosas pasan, es fácil ver en que nos equivocamos. El futuro, por otra parte, es inescrutable.
Lo que dice Naím es, por desgracia, la verdad. Todos estamos conscientes de eso. Se puede edulcorar la situación tanto como se quiera, pero eso no cambia el hecho de que las refomas económicas son todavía necesarias y extremadamente impopulares.
Es fácil sentirse escéptico ante esta situación, pero la manera en que yo lo veo, es una oportunidad para aprender de los errores del pasado y usar ese conocimiento en el futuro. Es hora de que las nuevas generaciones triunfemos donde las anteriores fracasaron. No obstante, hay una pregunta por responder: ¿Cuál es el camino correcto para introducir todas estas reformas urgentes y evitar los desastres que se anuncian a la vuelta de la esquina?
[1] http://prodavinci.com/2011/05/14/entrevista-a-moises-naim-de-la-rebelion-de-los-naufragos-por-mirtha-rivero/
sábado, 14 de mayo de 2011
el Taita-Estado
Cuál es el papel que debe tener el Estado en nuestro presente y en el futuro de Venezuela?
Es obvio que la visión totalitaria chavista del Estado es excesiva, pero fuera de esa posición radical, todavía existe todo un espectro de pensamiento político. ¿Deseamos un Estado libertario, uno liberal, uno de bienestar (welfare)? ¿Debe el estado un benefactor social, uno que se ocupa del ciudadano desde el vientre hasta la tumba?
¿Cuál es la posición de los actores políticos sobre el papel del Estado en Venezuela? ¿No debería ser el estado algo más que la máquina que distribuye petrodólares que es hoy en día? ¿No deberíamos revisar eso? No deberíamos buscar alternativas?
Rescato de un artículo de opinión algo que me pareció interesante: "... el Estado es la encarnación institucional de nuestra unidad y solidaridad como pueblo ... pero también es una institución expresiva que afirma y encarna los ideales de igualdad y respeto mutuo mediante la entrega de bienes que deriva del mandato de la voluntad colectiva" [1].
¿No deberían nuestros políticos y nuestros intelectuales discutir temas como este? Todos estamos de acuerdo que parte de nuestro fracaso como nación se deriva de esa visión compartida que tenemos del Estado paternalista que debe darnos todo lo que queremos, es decir, el Estado como encarnación - o sustitución - del caudillo, el Taita-Estado.
¿No es eso parte del problema que debe estar tratando de resolver? No deberíamos definir un nuevo tipo de Estado que sustituya a este Taita-Estado?
[1] http://www.economist.com/blogs/democracyinamerica/2011/04/sacred_and_profane
Es obvio que la visión totalitaria chavista del Estado es excesiva, pero fuera de esa posición radical, todavía existe todo un espectro de pensamiento político. ¿Deseamos un Estado libertario, uno liberal, uno de bienestar (welfare)? ¿Debe el estado un benefactor social, uno que se ocupa del ciudadano desde el vientre hasta la tumba?
¿Cuál es la posición de los actores políticos sobre el papel del Estado en Venezuela? ¿No debería ser el estado algo más que la máquina que distribuye petrodólares que es hoy en día? ¿No deberíamos revisar eso? No deberíamos buscar alternativas?
Rescato de un artículo de opinión algo que me pareció interesante: "... el Estado es la encarnación institucional de nuestra unidad y solidaridad como pueblo ... pero también es una institución expresiva que afirma y encarna los ideales de igualdad y respeto mutuo mediante la entrega de bienes que deriva del mandato de la voluntad colectiva" [1].
¿No deberían nuestros políticos y nuestros intelectuales discutir temas como este? Todos estamos de acuerdo que parte de nuestro fracaso como nación se deriva de esa visión compartida que tenemos del Estado paternalista que debe darnos todo lo que queremos, es decir, el Estado como encarnación - o sustitución - del caudillo, el Taita-Estado.
¿No es eso parte del problema que debe estar tratando de resolver? No deberíamos definir un nuevo tipo de Estado que sustituya a este Taita-Estado?
[1] http://www.economist.com/blogs/democracyinamerica/2011/04/sacred_and_profane
miércoles, 11 de mayo de 2011
el éxito no se improvisa
Todos anhelamos un sistema de gobierno perfecto. Creo que eso es algo en lo que todas las personas coincidimos. Las diferencias comienzan cuando tratamos de definir esa perfección de la que hablamos. Aún más, mucho antes de tratar de alcanzar un acuerdo con otros sobre el sistema ideal, muchas veces es difícil decir lo queremos y muchos menos lo que necesitamos del mismo.
Creo que esa necesidad la he planteado anteriormente cuando he hablado del árido paisaje de nuestra política. No hay una visión de como debería funcionar el país. No hay una ruta clara de como salir del escollo actual en que nos encontramos. No creo ser el único venezolano que siente que el problema de nuestro sistema político no se trata solamente de salir de Chávez.
Que Chávez tenga doce años en el poder no sólo es resultado de su talento político, de la asesoría cubana o de sus estrategia maquiavélicas. Su permanencia en el poder es consecuencia de la ausencia de una alternativa política con ideas claras, con una visión de país con la que se identifiquen los electores.
El ascenso y permanencia de Chávez en el poder es una consecuencia de que los partidos políticos no se han ocupado de su tarea desde hace décadas, esto es, desarrollar una visión de país y venderla al elector.
Recuerdo hace un par de años oir a Yon Goicoechea mencionar el congreso ideológico de Primero Justicia. También recuerdo que el decía que PJ es un partido centro-humanista. Hace poco entré en la página del Partido Verde, un partido de línea ecológica al estilo de lo que se encuentra en Europa. COPEI se reetiquetó hace poco como Partido Popular, siguiendo el ejemplo de la derecha española. Si mal no recuerdo un dirigente de UNT diferenciaba entre democracia social y social-democracia, sea lo que fuere esta diferencia.
La pregunta es: a qué nos lleva toda esta perorata? De qué sirve esto? Entiendo la necesidad de descubrir ideas, de discutirlas y de madurar un proyecto político. Eso es parte del proceso. Pero es que acaso estos partidos que hoy aspiran a la presidencia no son proyectos políticos con al menos una década de existencia? Es que acaso la gente entra en política sin una idea siquiera vaga de a lo que aspira? Pareciera que en Venezuela, las personas que entran a la política lo hacen bajo la enseña de Eudomar Santos: como vaya viniendo vamos viendo. Cero ideas y cuando haga falta, se lanzan algunas frases pegajosas para ver si alguien se las cree. De esa manera lo único que se garantiza es el fracaso.
Para una muestra de como la improvisación nos lleva al fracaso basta ver la obra de (des)gobierno de la última década: colapso en todos y cada uno de los sectores de la administración pública: salud, educación, servicios básicos, transporte público, seguridad. Incluso hasta la industria petrolera ha llegado el fracaso causado por este atajo de idiocratas improvisados.
El éxito no se improvisa. Los partidos políticos deben entender esa máxima. No basta con buscar una cara bonita y hacer que diga un par de cosas que agraden a los electores. Hace falta tener claro de donde venimos, donde estamos y, aún más importante, hacia donde debemos ir.
Si los partidos políticos hubiesen hecho su tarea, ya muchas de esas propuestas de hacia donde debemos ir estarían listas. Al parecer no es el caso. No obstante, no es demasiado tarde para corregir esta falla.
Mucho del análisis requerido en sectores críticos de la administración pública ya se ha adelantado A la sombra, en muchos sectores de nuestra sociedad, y sin que ningún político haya prestado atención hasta ahora, existen propuestas concretas sobre como reformar nuestros sistemas educativos, de salud, penitenciario y de seguridad. Lo mismo ocurre con los servicios básicos, vialidad y transporte.
Diversos estudios y trabajos publicados por El Nacional, la Universidad Católica Andrés Bello, CEDICE y otras organizaciones ofrecen múltiples alternativas y visiones sobre como abordar muchos de los problemas de nuestro país. Sólo hace falta gente dispuesta a oir y a hacerse eco de esas propuestas, para que integradas como un proyecto político sean una alternativa real a la improvisación que nos lleva al abismo.
Es hora de que los partidos asuman su tarea con seriedad y se preparen para llevar las riendas del país como corresponde: dejando atrás la improvisación y empezando a actuar como corresponde a los líderes de una nación.
El éxito no se improvisa.
Creo que esa necesidad la he planteado anteriormente cuando he hablado del árido paisaje de nuestra política. No hay una visión de como debería funcionar el país. No hay una ruta clara de como salir del escollo actual en que nos encontramos. No creo ser el único venezolano que siente que el problema de nuestro sistema político no se trata solamente de salir de Chávez.
Que Chávez tenga doce años en el poder no sólo es resultado de su talento político, de la asesoría cubana o de sus estrategia maquiavélicas. Su permanencia en el poder es consecuencia de la ausencia de una alternativa política con ideas claras, con una visión de país con la que se identifiquen los electores.
El ascenso y permanencia de Chávez en el poder es una consecuencia de que los partidos políticos no se han ocupado de su tarea desde hace décadas, esto es, desarrollar una visión de país y venderla al elector.
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Recuerdo hace un par de años oir a Yon Goicoechea mencionar el congreso ideológico de Primero Justicia. También recuerdo que el decía que PJ es un partido centro-humanista. Hace poco entré en la página del Partido Verde, un partido de línea ecológica al estilo de lo que se encuentra en Europa. COPEI se reetiquetó hace poco como Partido Popular, siguiendo el ejemplo de la derecha española. Si mal no recuerdo un dirigente de UNT diferenciaba entre democracia social y social-democracia, sea lo que fuere esta diferencia.
La pregunta es: a qué nos lleva toda esta perorata? De qué sirve esto? Entiendo la necesidad de descubrir ideas, de discutirlas y de madurar un proyecto político. Eso es parte del proceso. Pero es que acaso estos partidos que hoy aspiran a la presidencia no son proyectos políticos con al menos una década de existencia? Es que acaso la gente entra en política sin una idea siquiera vaga de a lo que aspira? Pareciera que en Venezuela, las personas que entran a la política lo hacen bajo la enseña de Eudomar Santos: como vaya viniendo vamos viendo. Cero ideas y cuando haga falta, se lanzan algunas frases pegajosas para ver si alguien se las cree. De esa manera lo único que se garantiza es el fracaso.
Para una muestra de como la improvisación nos lleva al fracaso basta ver la obra de (des)gobierno de la última década: colapso en todos y cada uno de los sectores de la administración pública: salud, educación, servicios básicos, transporte público, seguridad. Incluso hasta la industria petrolera ha llegado el fracaso causado por este atajo de idiocratas improvisados.
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El éxito no se improvisa. Los partidos políticos deben entender esa máxima. No basta con buscar una cara bonita y hacer que diga un par de cosas que agraden a los electores. Hace falta tener claro de donde venimos, donde estamos y, aún más importante, hacia donde debemos ir.
Si los partidos políticos hubiesen hecho su tarea, ya muchas de esas propuestas de hacia donde debemos ir estarían listas. Al parecer no es el caso. No obstante, no es demasiado tarde para corregir esta falla.
Mucho del análisis requerido en sectores críticos de la administración pública ya se ha adelantado A la sombra, en muchos sectores de nuestra sociedad, y sin que ningún político haya prestado atención hasta ahora, existen propuestas concretas sobre como reformar nuestros sistemas educativos, de salud, penitenciario y de seguridad. Lo mismo ocurre con los servicios básicos, vialidad y transporte.
Diversos estudios y trabajos publicados por El Nacional, la Universidad Católica Andrés Bello, CEDICE y otras organizaciones ofrecen múltiples alternativas y visiones sobre como abordar muchos de los problemas de nuestro país. Sólo hace falta gente dispuesta a oir y a hacerse eco de esas propuestas, para que integradas como un proyecto político sean una alternativa real a la improvisación que nos lleva al abismo.
Es hora de que los partidos asuman su tarea con seriedad y se preparen para llevar las riendas del país como corresponde: dejando atrás la improvisación y empezando a actuar como corresponde a los líderes de una nación.
El éxito no se improvisa.
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viernes, 22 de abril de 2011
Garantizar la salud en Venezuela
Paul Krugman en un artículo publicado enThe New York Times [1] ha tocado un tema de gran interés: la siempre difícil relación entre el estado y el sector salud. Si bien el artículo se concentra en el debate que se lleva a cabo sobre las reformas del sistema de salud en EEUU, el artículo presenta un argumento interesante: el paciente no puede ser visto como un consumidor más.
La medicina no es otro artículo de consumo más. Cuando uno está enfermo, no se puede escoger comprar o no comprar un tratamiento médico. En otras palabras, no es una transacción comercial más, como lo verían muchos libertarios.
Uno de los argumentos que Krugman esgrime es el desequilibrio informativo entre médico y paciente. El médico maneja una cantidad de información que el paciente desconoce. Si bien es cierto que el médico puede dar opciones al paciente, sucede como en muchas cosas en la vida: la elección real no es de quien elige, sino de quien presenta las alternativas. Y si bien es cierto que el juramento hipocrático compromete a los médicos a los caminos de la rectitud, también es cierto que siempre hay manzanas podridas y áreas grises en la realidad.
La medicina no es otro artículo de consumo más. Cuando uno está enfermo, no se puede escoger comprar o no comprar un tratamiento médico. En otras palabras, no es una transacción comercial más, como lo verían muchos libertarios.
Uno de los argumentos que Krugman esgrime es el desequilibrio informativo entre médico y paciente. El médico maneja una cantidad de información que el paciente desconoce. Si bien es cierto que el médico puede dar opciones al paciente, sucede como en muchas cosas en la vida: la elección real no es de quien elige, sino de quien presenta las alternativas. Y si bien es cierto que el juramento hipocrático compromete a los médicos a los caminos de la rectitud, también es cierto que siempre hay manzanas podridas y áreas grises en la realidad.
Por ese motivo es que se presta tanta rigurosidad en la práctica médica, que es supervisada de cerca por el aparato estatal. Por ese motivo es que se concibe el sistema de salud pública como medio para eliminar o reducir las tentaciones de los médicos al enriquecimiento fácil y a prácticas poco transparentes. El problema es que, lamentablemente, esta solución trae consigo su propio cúmulo de problemas, siendo el más común de todos, el financiamiento y control de costos del sistema de salud público.
Y ese es justamente el principal argumento de los detractores del sistema de salud público: existe una diferencia significativa entre el deber ser y el es del sistema de salud público, una diferencia que no justifica los elevados costos del mismo. Ese es uno de los tantos argumentos presentados en un artículo en The Economist que crítica la posición de Krugman [2]:
"... el estado es la encarnación institucional de nuestra unidad y solidaridad como pueblo. Una función del gobierno es la distribución de bienestar, sin lugar a dudas. Pero tambiñen es una institución expresiva que afirma y encarna los ideales de igualdad y respeto mutuo al distribuir el bienestar como mandato de la voluntad colectiva. Si los pacientes no son consumidores, entonces que son? Ciudadanos libres e iguales que reciben lo que les corresponde.
Es una imagen hermosa, pero también tiene sus problemas. [...]. Las políticas que expresan publicamente buena voluntad y respeto mutuo - que difunden la idea de que nos preocupamos por el otro - no son normalmente las políticas que logran este objetivo - son las políticas que logran resultados en lugar de preocuparse por demostrar que te preocupan los demás"
A pesar del tono libertario y liberal del artículo, creo que su conclusión es válida y bastante neutra: En la cuestión del papel del estado dentro del sistema de salud, las decisiones no deben ser tomadas basándose exclusivamente en una teología del Estado o del Libre Mercado. No se debe creer que el Estado o el Libre Mercado son la solución a los problemas que se presentan.
Cómo siempre, las decisiones sobre que es lo mejor para el caso venezolano debe basarse en las experiencias acumuladas en nuestro país y en las recomendaciones de las personas que conocen el sistema.
[1] http://www.nytimes.com/2011/04/22/opinion/22krugman.html
[2] http://www.economist.com/blogs/democracyinamerica/2011/04/sacred_and_profane
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miércoles, 20 de abril de 2011
nueva generación, mismas ideas?
La fecha de las primarias para elegir el candidato opositor de las elecciones del 2012 ha sido finalmente fijada: 12 de febrero de 2012. Más allá de la fecha misma, que para algunos luce tardía, estas representan una nueva forma de hacer política en el país. Las primarias podrían representar el comienzo del fin para los viejos cuadros políticos todavía presentes en la Mesa de la Unidad Democrática.
La dirigencia de la MUD, que retrasó las primarias lo más que pudo en búsqueda de oxígeno, luce a primera vista como incapaz de adaptarse a este nuevo panorama. Acostumbrados a la política tras bastidores y a la cogollocracia, es difícil imaginar que tenga espacio dentro de un sistema donde la participación ciudadana será determinante. Seguramente una vez que se elija el candidato opositor, será este quien va a llevar la voz cantante. La vieja guardia parece estar de salida, quieran o no. La pregunta es si los sucesores estarán a la altura del reto.
Existen dos problemas fundamentales para la generación de relevo. El primero es la escasa credibilidad de los partidos políticos y su dirigencia. El segundo es la falta de un discurso propio y que luzca auténtico a los electores.
Alrededor de un tercio de los votantes no quiere nada ni con el chavismo ni con nada la política de viejo cuño. Los partidos de oposición están estigmatizados por el pasado, no importa que esto sea justo o no. La confianza en los partidos políticos no se recuperará de la noche a la mañana. Como dice el refrán, picado de culebra le tiene miedo al bejuco.
Si los partidos no logran recuperar su buena imagen e involucrar al ciudadano, no se llegará muy lejos. Lamentablemente, los problemas de la oposición no se solucionan mágicamente con el pase a retiro de Barboza y demás sobrevivientes de la IV. Ese es un paso necesario, pero no es la solución definitiva.
No se trata de satanizar a los partidos ni acudir al llamado de la anti-política. Hacen falta partidos políticos serios que sirvan como semilleros de donde surja la clase política que dirija al país. Pero para que el sistema político sobreviva hacen falta partidos políticos en los que la gente pueda y quiera confiar. Eso no se logra de la noche a la mañana. Requiere un trabajo incansable y perseverante que puede tomar años o décadas.
Entre los políticos emergentes parece estar la mejor alternativa opositora. No obstante, más allá de las credenciales de López, Capriles o Machado, el discurso político cojea. No hay una sola propuesta sobre como salir de la crisis. No hay ideas nuevas. El discurso opositor no parece ser más que un tenue eco de la doctrina chavista. Todos repiten el mismo discurso de inclusión y justicia social, pero sin dar mayores detalles de como se come eso. Es tentador tratar de usar lo que al parecer funciona, pero es ingenuo pensar que alguno de los candidatos opositores podrá superar a Chávez en su propio juego. La política no tiene nada de malo. La mala política, por otra parte, es insoportable.
Si, es cierto que deslindarse del pasado político es un paso necesario para la nueva generación de políticos, pero si alguno de ellos no descubre su propia identidad, su propio discurso, su propia voz, nuestro sistema político seguirá involucionando. Es hora de las ideas atrevidas y del cambio auténtico.
La política de la oposición no puede limitarse a ser la alternativa anti-chavista. Sin duda, los opositores duros darán su voto al candidato opositor, sea quien fuere. Lo que está en duda es si con el mismo discurso y la ausencia de nuevas ideas la oposición pueda ganar los votos de los indecisos.
La dirigencia de la MUD, que retrasó las primarias lo más que pudo en búsqueda de oxígeno, luce a primera vista como incapaz de adaptarse a este nuevo panorama. Acostumbrados a la política tras bastidores y a la cogollocracia, es difícil imaginar que tenga espacio dentro de un sistema donde la participación ciudadana será determinante. Seguramente una vez que se elija el candidato opositor, será este quien va a llevar la voz cantante. La vieja guardia parece estar de salida, quieran o no. La pregunta es si los sucesores estarán a la altura del reto.
Existen dos problemas fundamentales para la generación de relevo. El primero es la escasa credibilidad de los partidos políticos y su dirigencia. El segundo es la falta de un discurso propio y que luzca auténtico a los electores.
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Alrededor de un tercio de los votantes no quiere nada ni con el chavismo ni con nada la política de viejo cuño. Los partidos de oposición están estigmatizados por el pasado, no importa que esto sea justo o no. La confianza en los partidos políticos no se recuperará de la noche a la mañana. Como dice el refrán, picado de culebra le tiene miedo al bejuco.
Si los partidos no logran recuperar su buena imagen e involucrar al ciudadano, no se llegará muy lejos. Lamentablemente, los problemas de la oposición no se solucionan mágicamente con el pase a retiro de Barboza y demás sobrevivientes de la IV. Ese es un paso necesario, pero no es la solución definitiva.
No se trata de satanizar a los partidos ni acudir al llamado de la anti-política. Hacen falta partidos políticos serios que sirvan como semilleros de donde surja la clase política que dirija al país. Pero para que el sistema político sobreviva hacen falta partidos políticos en los que la gente pueda y quiera confiar. Eso no se logra de la noche a la mañana. Requiere un trabajo incansable y perseverante que puede tomar años o décadas.
* * * * * * *
Entre los políticos emergentes parece estar la mejor alternativa opositora. No obstante, más allá de las credenciales de López, Capriles o Machado, el discurso político cojea. No hay una sola propuesta sobre como salir de la crisis. No hay ideas nuevas. El discurso opositor no parece ser más que un tenue eco de la doctrina chavista. Todos repiten el mismo discurso de inclusión y justicia social, pero sin dar mayores detalles de como se come eso. Es tentador tratar de usar lo que al parecer funciona, pero es ingenuo pensar que alguno de los candidatos opositores podrá superar a Chávez en su propio juego. La política no tiene nada de malo. La mala política, por otra parte, es insoportable.
Si, es cierto que deslindarse del pasado político es un paso necesario para la nueva generación de políticos, pero si alguno de ellos no descubre su propia identidad, su propio discurso, su propia voz, nuestro sistema político seguirá involucionando. Es hora de las ideas atrevidas y del cambio auténtico.
* * * * * * *
La política de la oposición no puede limitarse a ser la alternativa anti-chavista. Sin duda, los opositores duros darán su voto al candidato opositor, sea quien fuere. Lo que está en duda es si con el mismo discurso y la ausencia de nuevas ideas la oposición pueda ganar los votos de los indecisos.
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miércoles, 13 de abril de 2011
la larga agonía de AD
Indignante. Ese es el calificativo que merece la actuación de la dirigencia de AD que ha sido develada en los cables de la Embajada Americana de Caracas publicados por Wikileaks y el diario El País de España. Así lo reseña el diario [1]:
"El vicepresidente de Acción Democrática (AD), Víctor Bolívar, y otros directivos del principal partido de la oposición venezolana pidieron abiertamente financiación y favores a Estados Unidos en reuniones convocadas con ese propósito con funcionarios norteamericanos, según un cable de la embajada norteamericana en Caracas."
Estas declaraciones, con algo de suerte, significarán la muerte política de la alta dirigencia de AD, cuidado sino del partido mismo. En Venezuela, independientemente de la afinidad cultural y admiración que la población en general pueda sentir por los Estados Unidos, información sobre políticos tratando de obtener ayuda financiera del país del norte no puede sino generar repudio entre los electores.
Más aún, las críticas hechas a Ramos Allup, secretario general del partido demuestran la peor cara de AD, la persistencia de los cogollos:
"El dirigente de AD (Bolívar) habría dicho al funcionario norteamericano que estaba tratando de convencer a Ramos Allup sobre la conveniencia de una 'renovación' del partido y la retirada de la vieja guardia, desacreditada ante la opinión pública. 'Según Bolívar, el secretario general de AD, fue reacio a sacrificar su hegemonía sobre el partido'.
[...]
Políticamente miope, según otro cable, 'Ramos Allup continúa expulsando rivales y a aquellos que le critican en público.
[...]
Traducido a votos, sin embargo, su partido ha sido desbordado por otras formaciones, más actualizadas en sus planteamientos con las demandas sociales, según los analistas."
Es evidente que, desde hace mucho tiempo, AD agoniza bajo la mirada displicente de un liderazgo que se muestra incapaz de emprender su renovación, algo que se requiere desesperadamente desde hace décadas.
Luego de las revelaciones de hoy, la pregunta es si la dirigencia actual, luego de estas evidencias incriminatorias, estará dispuesta a ceder espacio a una nueva generación que oxigene al partido, o si por el contrario, preferirán que se hunda pero, eso si, con ellos en el timón.
[1] http://www.elpais.com/articulo/internacional/principal/partido/opositor/venezolano/pidio/dinero/favores/EE/UU/elpepuint/20110413elpepuint_13/Tes
"El vicepresidente de Acción Democrática (AD), Víctor Bolívar, y otros directivos del principal partido de la oposición venezolana pidieron abiertamente financiación y favores a Estados Unidos en reuniones convocadas con ese propósito con funcionarios norteamericanos, según un cable de la embajada norteamericana en Caracas."
Estas declaraciones, con algo de suerte, significarán la muerte política de la alta dirigencia de AD, cuidado sino del partido mismo. En Venezuela, independientemente de la afinidad cultural y admiración que la población en general pueda sentir por los Estados Unidos, información sobre políticos tratando de obtener ayuda financiera del país del norte no puede sino generar repudio entre los electores.
Más aún, las críticas hechas a Ramos Allup, secretario general del partido demuestran la peor cara de AD, la persistencia de los cogollos:
"El dirigente de AD (Bolívar) habría dicho al funcionario norteamericano que estaba tratando de convencer a Ramos Allup sobre la conveniencia de una 'renovación' del partido y la retirada de la vieja guardia, desacreditada ante la opinión pública. 'Según Bolívar, el secretario general de AD, fue reacio a sacrificar su hegemonía sobre el partido'.
[...]
Políticamente miope, según otro cable, 'Ramos Allup continúa expulsando rivales y a aquellos que le critican en público.
[...]
Traducido a votos, sin embargo, su partido ha sido desbordado por otras formaciones, más actualizadas en sus planteamientos con las demandas sociales, según los analistas."
Es evidente que, desde hace mucho tiempo, AD agoniza bajo la mirada displicente de un liderazgo que se muestra incapaz de emprender su renovación, algo que se requiere desesperadamente desde hace décadas.
Luego de las revelaciones de hoy, la pregunta es si la dirigencia actual, luego de estas evidencias incriminatorias, estará dispuesta a ceder espacio a una nueva generación que oxigene al partido, o si por el contrario, preferirán que se hunda pero, eso si, con ellos en el timón.
[1] http://www.elpais.com/articulo/internacional/principal/partido/opositor/venezolano/pidio/dinero/favores/EE/UU/elpepuint/20110413elpepuint_13/Tes
lunes, 4 de abril de 2011
El país en que vivimos
Acabo de leer un artículo publicado en The Guardian sobre la inseguridad en El Consejo, Edo. Aragua [1]:
"A quien más pueden acudir después de todo? De acuerdo a la policía, muchas de las madres de los malandros trafican drogas. La cabeza de la asociación de vecinos es la presunta jefa de una red de traficantes, con un negocio paralelo de alquiler de revólveres. El estado está ausente en buena parte excepto por la policía, cuya reputación de brutalidad y corrupción compite con aquella de los criminales. ' Hemos aprendido que los policías son peores que los malandros', dice un honesto Vollmer*. 'Ellos protegen y se benefician de lo que hacen las bandas criminales'.
Al preguntarle sobre los policías, un grupo de jóvenes de El Cementerio dejan de jugar con un balón de fútbol desinflado y se ofrecen a contar anécdotas. Los policías venden 50 balas por Bs.400 ($48), dice Carlos Noguera, un chico robusto sin camisa de 15 años. Él sabe sobre balas: más de 30 desfiguraron a su hermano, una víctima de la guerra de la cotufa. Si la policía te atrapa con armas o drogas, te dejan ir por Bs.100, dice Juan Carlos Nuñez, también de 15 años. Si no tienes nada, te siembran cosas para obligarte a pagar, dice su hermano mayor, Richard. La policía mató accidentalmente a la abuela de Nuñez mientras perseguían a un sospechoso a través de su casa.
[...]
En contra de las probabilidades, Richard ha permanecido en la escuela y está por graduarse. El quiere convertirse en mecánico. Un hogar deteriorado en una colina polvorienta de Venezuela, en donde un joven debe escoger entre dos caminos. Uno, lleno de riesgos, mucho dinero y el prestigio asociado a "defender" a la comunidad. El otro, lleno de largas horas de trabajo, salario mínimo y un chance menor pero nada despreciable de ser asesinado porque algún niño arrojó un pedazo de cotufa a alguien. Cuál escoger?"
Luego de leer ese artículo, también leí un artículo publicado en las páginas de sucesos de El Universal [2]
"Resultaron heridas siete personas, entre ellas el inspector jefe del Sebin, Orangel Suárez Alcalá; el polisucre Alejandro Galeano Martínez; el inspector de la PM Rafael Serrano; el menor hijo del comerciante, y tres transeúntes: Angélica Albarrán, Julio César Aldiez y la ex juez 4° de Violencia de Caracas, Fanny Del Valle Sánchez.
[...]
De acuerdo a la versión ofrecida por fuentes policiales, los efectivos del Sebin comenzaron a pelear porque el vendedor de perros calientes le colocó mostaza a uno de los productos."
Estos son elementos de la realidad a la que deben atender los políticos. Después de todo, el país no se muere bajo el ataque de marines norteamericanos, sino por armas de fuego empuñadas por jóvenes venezolanos abandonados por el mismo estado y el mismo presidente que proclama ser su representante.
Es hora de dejar de luchar contra los fantasmas de conspiraciones internacionales imaginarias y de soñar con fórmulas socialistas mágicas que no solucionan nada. Es hora de abrazar la sensatez como política y empezar la lucha contra los problemas difíciles que enfrentamos - inseguridad, pobreza y violencia - antes que el país termine por sumergirse en el mar de desesperanza en el que navegamos.
* Vollmer es el dueño de Hacienda Sta. Teresa.
[1] http://www.guardian.co.uk/world/2011/mar/10/venezuela-caracas-gang-warfare-murder
[2]http://eud.com/2011/04/04/por-un-perro-caliente-se-enfrentaron-cinco-policias.shtml
"A quien más pueden acudir después de todo? De acuerdo a la policía, muchas de las madres de los malandros trafican drogas. La cabeza de la asociación de vecinos es la presunta jefa de una red de traficantes, con un negocio paralelo de alquiler de revólveres. El estado está ausente en buena parte excepto por la policía, cuya reputación de brutalidad y corrupción compite con aquella de los criminales. ' Hemos aprendido que los policías son peores que los malandros', dice un honesto Vollmer*. 'Ellos protegen y se benefician de lo que hacen las bandas criminales'.
Al preguntarle sobre los policías, un grupo de jóvenes de El Cementerio dejan de jugar con un balón de fútbol desinflado y se ofrecen a contar anécdotas. Los policías venden 50 balas por Bs.400 ($48), dice Carlos Noguera, un chico robusto sin camisa de 15 años. Él sabe sobre balas: más de 30 desfiguraron a su hermano, una víctima de la guerra de la cotufa. Si la policía te atrapa con armas o drogas, te dejan ir por Bs.100, dice Juan Carlos Nuñez, también de 15 años. Si no tienes nada, te siembran cosas para obligarte a pagar, dice su hermano mayor, Richard. La policía mató accidentalmente a la abuela de Nuñez mientras perseguían a un sospechoso a través de su casa.
[...]
En contra de las probabilidades, Richard ha permanecido en la escuela y está por graduarse. El quiere convertirse en mecánico. Un hogar deteriorado en una colina polvorienta de Venezuela, en donde un joven debe escoger entre dos caminos. Uno, lleno de riesgos, mucho dinero y el prestigio asociado a "defender" a la comunidad. El otro, lleno de largas horas de trabajo, salario mínimo y un chance menor pero nada despreciable de ser asesinado porque algún niño arrojó un pedazo de cotufa a alguien. Cuál escoger?"
Luego de leer ese artículo, también leí un artículo publicado en las páginas de sucesos de El Universal [2]
"Resultaron heridas siete personas, entre ellas el inspector jefe del Sebin, Orangel Suárez Alcalá; el polisucre Alejandro Galeano Martínez; el inspector de la PM Rafael Serrano; el menor hijo del comerciante, y tres transeúntes: Angélica Albarrán, Julio César Aldiez y la ex juez 4° de Violencia de Caracas, Fanny Del Valle Sánchez.
[...]
De acuerdo a la versión ofrecida por fuentes policiales, los efectivos del Sebin comenzaron a pelear porque el vendedor de perros calientes le colocó mostaza a uno de los productos."
Estos son elementos de la realidad a la que deben atender los políticos. Después de todo, el país no se muere bajo el ataque de marines norteamericanos, sino por armas de fuego empuñadas por jóvenes venezolanos abandonados por el mismo estado y el mismo presidente que proclama ser su representante.
Es hora de dejar de luchar contra los fantasmas de conspiraciones internacionales imaginarias y de soñar con fórmulas socialistas mágicas que no solucionan nada. Es hora de abrazar la sensatez como política y empezar la lucha contra los problemas difíciles que enfrentamos - inseguridad, pobreza y violencia - antes que el país termine por sumergirse en el mar de desesperanza en el que navegamos.
* Vollmer es el dueño de Hacienda Sta. Teresa.
[1] http://www.guardian.co.uk/world/2011/mar/10/venezuela-caracas-gang-warfare-murder
[2]http://eud.com/2011/04/04/por-un-perro-caliente-se-enfrentaron-cinco-policias.shtml
viernes, 4 de marzo de 2011
Precandidatos
Ya se ha iniciado la discusión sobre las primarias para elegir al candidato presidencial para las elecciones de 2012, acompañada de las naturales críticas y discusiones sobre los méritos y defectos de los posibles candidatos.
Álvarez Paz, Ledezma y Pérez Vivas ya han lanzado sus sombreros al ruedo, pero no son los únicos nombres que suenan como candidateables. Los gobernadores de oposición Salas Feo (Carabobo), Pablo Pérez (Zulia), Capriles Radonski (Miranda) y Falcón (Lara) son candidatos naturales, dada la relativa relevancia de su cargo. Otros nombres que suenan son los de los diputados Enrique Mendoza, María Corina Machado y Julio Borges, así como el del dirigente político Manuel Rosales.
Todos estos tienen sus detractores y promotores. Igualmente tienen sus méritos y fallos. Hombres como Mendoza, Alvarez Paz, Pérez Vivas y Ledezma traen consigo un extenso currículo político y experiencia en la administración pública, pero sus vínculos con el pasado político (la mal llamada IV) pueden pasarle factura.
Rosales y Salas Feo también traen consigo experiencia en la administración pública, pero el primero está en el exilio y el segundo, junto con su padre, no han logrado expandir su proyecto político más allá de las fronteras de su estado.
Borges, parece haber declinado sus intenciones de ser candidato presidencial en favor de Capriles Radonski, lo que parece razonable al contar Capriles con una imagen más agradable.
En cuanto a Pablo Pérez y Machado, la inexperiencia juega en su contra. Él apenas está en su primera gestión en un cargo electo y tiene apenas dos años en el cargo; ella no tiene más que dos meses en la AN.
Descartando a estos candidatos antes mencionados, sea por tener un pasado "cuartorepublicano" (Álvarez Paz, Ledezma, Mendoza, Pérez Vivas), escasa experiencia (Machado, Pablo Pérez) o por otros motivos (Borges, Salas Feo, Rosales), quedan dos candidatos: Capriles Radonski y Falcón.
Ambos candidatos tienen experiencia en la administración pública, primero como alcaldes y luego como Gobernadores, están dentro de partidos con un pasado relativamente limpio (PPT y PJ) y hasta ahora parecen contar con una hoja de servicio limpia. No obstante, ambos tienen sus defectos.
En el caso de Falcón, atenta contra él su pasado reciente como miembro del PSUV y el caso Arias Cárdenas. Todavía dentro de la oposición predomina una desconfianza natural hacia las personas que apoyaron en algún momento al gobierno. No obstante, esto podría ser una ventaja, pues podría hacer pensar a las personas que es el candidato que podría ganar los votos de chavistas descontentos y los indecisos.
En el caso de Capriles Radonski el problema es la amenaza latente de una inhabilitación política. Desde hace algún tiempo circulan en medios pro-gobierno informaciones que cuestionan la transparencia de la gestión de Capriles Radonski desde sus días como alcalde del municipio Baruta. Parece sospechoso que el gobierno no haya usado estas denuncias para atacar a Capriles Radonski hasta ahora. Existe la posibilidad de que el gobierno espere el momento indicado - como sucedió con Rosales - para dar la orden al Contralor o la Fiscal para que actúen en su contra.
Todavía es muy temprano para saber quien será el triunfador de las primarias de la oposición. Lo que si está claro es que este candidato no sólo debe ser una persona que resulte agradable al electorado y con experiencia en la administración pública, sino también capaz de superar la campaña de guerra sucia que desatará el gobierno desde todos los flancos para ridiculizar, minimizar y enlodar el nombre del candidato de la oposición.
Álvarez Paz, Ledezma y Pérez Vivas ya han lanzado sus sombreros al ruedo, pero no son los únicos nombres que suenan como candidateables. Los gobernadores de oposición Salas Feo (Carabobo), Pablo Pérez (Zulia), Capriles Radonski (Miranda) y Falcón (Lara) son candidatos naturales, dada la relativa relevancia de su cargo. Otros nombres que suenan son los de los diputados Enrique Mendoza, María Corina Machado y Julio Borges, así como el del dirigente político Manuel Rosales.
Todos estos tienen sus detractores y promotores. Igualmente tienen sus méritos y fallos. Hombres como Mendoza, Alvarez Paz, Pérez Vivas y Ledezma traen consigo un extenso currículo político y experiencia en la administración pública, pero sus vínculos con el pasado político (la mal llamada IV) pueden pasarle factura.
Rosales y Salas Feo también traen consigo experiencia en la administración pública, pero el primero está en el exilio y el segundo, junto con su padre, no han logrado expandir su proyecto político más allá de las fronteras de su estado.
Borges, parece haber declinado sus intenciones de ser candidato presidencial en favor de Capriles Radonski, lo que parece razonable al contar Capriles con una imagen más agradable.
En cuanto a Pablo Pérez y Machado, la inexperiencia juega en su contra. Él apenas está en su primera gestión en un cargo electo y tiene apenas dos años en el cargo; ella no tiene más que dos meses en la AN.
Descartando a estos candidatos antes mencionados, sea por tener un pasado "cuartorepublicano" (Álvarez Paz, Ledezma, Mendoza, Pérez Vivas), escasa experiencia (Machado, Pablo Pérez) o por otros motivos (Borges, Salas Feo, Rosales), quedan dos candidatos: Capriles Radonski y Falcón.
Ambos candidatos tienen experiencia en la administración pública, primero como alcaldes y luego como Gobernadores, están dentro de partidos con un pasado relativamente limpio (PPT y PJ) y hasta ahora parecen contar con una hoja de servicio limpia. No obstante, ambos tienen sus defectos.
En el caso de Falcón, atenta contra él su pasado reciente como miembro del PSUV y el caso Arias Cárdenas. Todavía dentro de la oposición predomina una desconfianza natural hacia las personas que apoyaron en algún momento al gobierno. No obstante, esto podría ser una ventaja, pues podría hacer pensar a las personas que es el candidato que podría ganar los votos de chavistas descontentos y los indecisos.
En el caso de Capriles Radonski el problema es la amenaza latente de una inhabilitación política. Desde hace algún tiempo circulan en medios pro-gobierno informaciones que cuestionan la transparencia de la gestión de Capriles Radonski desde sus días como alcalde del municipio Baruta. Parece sospechoso que el gobierno no haya usado estas denuncias para atacar a Capriles Radonski hasta ahora. Existe la posibilidad de que el gobierno espere el momento indicado - como sucedió con Rosales - para dar la orden al Contralor o la Fiscal para que actúen en su contra.
Todavía es muy temprano para saber quien será el triunfador de las primarias de la oposición. Lo que si está claro es que este candidato no sólo debe ser una persona que resulte agradable al electorado y con experiencia en la administración pública, sino también capaz de superar la campaña de guerra sucia que desatará el gobierno desde todos los flancos para ridiculizar, minimizar y enlodar el nombre del candidato de la oposición.
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