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lunes, 28 de febrero de 2011
martes, 9 de noviembre de 2010
hora de llamar a la cordura?
El 30 de octubre pasado John Stewart and Stephen Colbert, dos conocidas figuras de la sátira política norteamericana, celebraron en Washington D.C. su Rally to Restore Sanity, algo así como Mitín para Restaurar la Cordura.
Su mensaje: una crítica a los medios de comunicación norteamericanos, que más que servir como espacios para la información y el debate, actúan como cajas de reverberancia que sólo propagan la histeria y despertar temores en los ciudadanos.
La verdad, es que una pareja de comediantes lucen como los candidatos menos probables para llamar a la cordura a alguien, y quizás el mismo es debilitado un poco debido a las críticas que ambos han hecho a figuras del partido republicano.
No obstante esas críticas, este llamado a la cordura no deja de tener sentido en medio de la histeria que parece correr rampante en la actualidad en Estados Unidos. Y todo esto me lleva a pensar, no sería necesario hacer algo parecido en Venezuela?
No voy a extenderme con una diatriba sobre los evidentes defectos de Globovisión o VTV ni las acusaciones mutuas ni sus justificaciones. El asunto en cuestión es que ambos están equivocados, y mientras ambos siguen sumergidos en la histeria, los espacios naturales de debate y discusión desaparecen.
No obstante, no siempre es así. En junio de este año El Nacional publicó una columna de Barrera Tyszka titulado "Manifiesto". A continuación lo esencial del mismo:
"El objetivo es uno solo: lograr un inmenso pacto nacional en contra del disparate.
No es un proyecto complicado. Este nuevo movimiento no busca otra cosa que la sensatez, que la cordura ciudadana, tan común y tan corriente como el sujeto, verbo y predicado de todos los días. 'Un poquito de coherencia, carajo'. Ese podría ser el lema de enganche para la campaña de lanzamiento. " [1]
Su mensaje: una crítica a los medios de comunicación norteamericanos, que más que servir como espacios para la información y el debate, actúan como cajas de reverberancia que sólo propagan la histeria y despertar temores en los ciudadanos.
La verdad, es que una pareja de comediantes lucen como los candidatos menos probables para llamar a la cordura a alguien, y quizás el mismo es debilitado un poco debido a las críticas que ambos han hecho a figuras del partido republicano.
No obstante esas críticas, este llamado a la cordura no deja de tener sentido en medio de la histeria que parece correr rampante en la actualidad en Estados Unidos. Y todo esto me lleva a pensar, no sería necesario hacer algo parecido en Venezuela?
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No voy a extenderme con una diatriba sobre los evidentes defectos de Globovisión o VTV ni las acusaciones mutuas ni sus justificaciones. El asunto en cuestión es que ambos están equivocados, y mientras ambos siguen sumergidos en la histeria, los espacios naturales de debate y discusión desaparecen.
No obstante, no siempre es así. En junio de este año El Nacional publicó una columna de Barrera Tyszka titulado "Manifiesto". A continuación lo esencial del mismo:
"El objetivo es uno solo: lograr un inmenso pacto nacional en contra del disparate.
No es un proyecto complicado. Este nuevo movimiento no busca otra cosa que la sensatez, que la cordura ciudadana, tan común y tan corriente como el sujeto, verbo y predicado de todos los días. 'Un poquito de coherencia, carajo'. Ese podría ser el lema de enganche para la campaña de lanzamiento. " [1]
Creo que la necesidad de discutir existe, el asunto es lograr crear ese espacio para la discusión de los problemas nacionales. Cuál es ese espacio? Probablemente no son los medios de comunicación - al menos no los actuales - los más apropiados para ello. Internet es quizás el menos idóneo de todos. Los foros venezolanos en internet no son más que válvulas de escape a través de las cuales la gente desahoga su furia y frustración ciegamente, dejando muy poco espacio para el debate constructivo.
Se me ocurren algunas líneas básicas sobre las que debería fundamentarse el debate:
- Si Chávez tiene derecho a ser presidente o no debe quedar fuera del debate.
- El objetivo es buscar respuesta a las demandas de la población.
- Se deben discutir problemas concretos, reales, cotidianos.
- Se debe ir a la raíz de cada asunto.
- Reconocer el derecho del otro a su posición política.
- No debe haber temas tabú.
Es difícil imaginar que nuestro liderazgo político atienda este llamado a la cordura, pero no es a ellos a quien está dirigido. Los destinatarios de este mensaje son todos aquellos que confrontan la dura realidad venezolana. Mientras las personas que se encuentren en aceras opuestas no se den cuenta que sus problemas de ambos sectores son los mismos, independientemente del color que cada quien prefiera en su boleta electoral, serán otros los que se beneficien en su lugar. Bien dice una conseja popular alemana: cuando dos pelean, un tercero se beneficia...
[1] http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=666415
Etiquetas:
debate,
medios de comunicación,
Venezuela
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Ciertamente la calidad de nuestros medios de comunicación deja mucho que desear. Más que perder tiempo criticando cada artículo que aparece en prensa, creo que nos deberíamos estar preguntando cual es el origen de tanta pobreza.
Entiendo que parte del problema es económico. No dudo que los directores de medios darían un brazo por poder financiar trabajos de investigación de largo plazo como los que se pueden requerir para hacer seguimiento a los planes del gobierno tal como debería hacerse. Lamentablemente la verdad es que la mayoría de los medios grandes han tenido que aceptar llevar una vida de ascetas para poder subsistir. Sólo basta comparar el número de páginas de El Nacional antes y después del paro de 2002 para darse cuenta de como andan las cosas.
Pero la crisis no sólo afecta a los medios. También a los periodistas. Si el periodista tiene que andar buscando un medio para completar un real todos los días de su vida, pendiente de que la plata no le alcanza y que hasta que una mujer de servicio gana más que él, lo menos que le va a importar al tipo es la mística periodística o la búsqueda de la verdad. Más vale matar un tigrito por aquí o por allá que perder tiempo viendo de donde sacas la información que el gobierno tanto se esfuerza en ocultar, o arriesgar el pellejo metiéndo las narices en los negocios de los narcos, los guarnacos o la guerrilla.
Otro problema es el ambiente intelectual en Venezuela. Si uno está pendiente de la supervivencia – tráfico infernal, inseguridad, redondearse el sueldo, el tour para conseguir leche/pañales/carne – no puede estar pendiente de tratar de comprender cualquier cuenta que tenga más de siete cifras significativas. Y ni hablemos de la fuga de cerebros, una realidad que se acentúa a diario…
Sin lugar a dudas, me gustaría soñar con medios de comunicación como los que se encuentran en otros países, al estilo de Der Spiegel, Le Monde o New York Times, pero como se dice popularmente, con estos bueyes hay que arar.
Si realmente les preocupa el nivel de nuestros medios de comunicación, no queda otra alternativa que exigirles a ellos mayor nivel. Hace falta exigir más de nuestros medios, para que estos se sientan en necesidad de elevar la calidad de su producto. Estoy seguro que si cada persona con algo entre oreja y oreja hiciera eso, el nivel de nuestros medios mejorarán.